La Ciudad de México es uno de los destinos más disfrutables del mundo. Su centro histórico, mejor conocido como Zócalo, es Patrimonio de la Humanidad declarado por la UNESCO y corazón de una cultura viva que exuda todo lo acumulado desde la fundación de Tenochtitlán. Visita sus barrios inundados del art nouveau y art déco, disfruta su oferta gastronómica y piérdete por las calles de la ciudad con más museos del mundo.

Al pensar en este país es inevitable sentir una explosión de música, colores y sabores. Lleno de hermosas tradiciones y una cocina envidiable, México es un verdadero mosaico cultural en el que siempre habrán nuevas experiencias esperándote.

Con una variedad de grupos indígenas a lo largo y ancho de todo el territorio, sentirás que en cada destino has llegado a un lugar totalmente diferente. Pero precisamente parte de la riqueza de este país es su gente.

Ciudades

México
Guadalajara

La capital jalisciense, conocida como "la Perla de Occidente", es cuna de muchos de los elementos del folklore mexicano: el mariachi, la charrería, el tequila y la danza del Jarabe Tapatío. Además de ser la ciudad más grande después de la Ciudad de México, es un importante centro económico y cultural del país. Déjate enamorar por esta bella ciudad y comprueba si es verdad lo que dice la canción: "Guadalajara, Guadalajara, tienes el alma más mexicana". Pasear por el Centro Histórico es una increíble experiencia; acércate a la Plaza de Armas, disfruta de la arquitectura de la Catedral y pasea en los interiores del Teatro Degollado. Para la mejor degustación de la comida local, sin duda El Parián en Tlaquepaque es el lugar indicado. En esta plaza encontrarás excelentes restaurantes, bares y cantinas a todas horas. Te recomendamos pedir unas cazuelas de tequila para acompañar unos taquitos de birria y, claro, no te olvides de probar las tortas ahogadas (sólo que con cuidado, porque sí pican). Tonalá es el paraíso de las artesanías. Recorriendo su tianguis encontraras a más de 4,000 artesanos expertos técnicas como alfarería, herrería, papel maché, vidrio soplado, joyería entre otras. En el Instituto Cultural Cabañas podrás ver de cerca más de 300 obras del famoso muralista José Clemente Orozco. Además, su impresionante arquitectura te dejará sin aliento. Bosque los Colomos es un enorme punto verde escondido en la zona metropolitana. Te verás sumergido en sus más de 90 hectáreas de lagos y jardines de plantas, tanto endémicas como exóticas. No olvides pasear por el famoso jardín japonés.

México
Ciudad de México

Intentar describir la Ciudad de México es como intentar explicar la forma de viajar en su famoso metro: hay que vivir la experiencia. Esta enorme metrópoli, actualmente la segunda más poblada del mundo después de Tokio, nunca duerme y te llenará de experiencias para hacer volar todos tus sentidos. La capital de la República ha sido, desde siempre, un importante referente cultural y artístico en el mundo. Aquí podrás encontrar galerías, centros de proyecciones, conciertos y una enorme variedad de tribus urbanas que crean un ecosistema único. Imagínate, entre las calles del centro, transitan cerca de 350 mil personas a diario. ¡Wow! Empezar por recorrer el Centro Histórico es una excelente manera de darse una idea de todos los secretos de esta ciudad: El Zócalo, la Catedral Metropolitana, Bellas Artes y el Palacio Nacional comparten el paisaje con los impresionantes vestigios aztecas del Templo Mayor. Pasear por el inmenso bosque de Chapultepec requiere de varios días, ya que tiene muchas opciones de actividades: visitar el zoológico, imaginarse otra época recorriendo su famoso castillo (sí, el de los Niños Héroes), sumergirse en la historia mexicana en el Museo Nacional de Antropología o simplemente disfrutar de una caminata o tarde en bicicleta. Lánzate a ver una película en la Cineteca Nacional, ya que además de darle gusto a tu cinéfilo interior, puedes tomar un café o disfrutar de un helado en este punto de la ciudad que también es famoso por su diseño arquitectónico. En la misma zona de Coyoacán se encuentra el museo de la Casa Azul, en donde podrás conocer las obras de la famosa pintora Frida Kahlo. Ver de cerca sus pinturas, mientras caminas por los rincones de su casa, te transportan a un mundo de surrealismo mágico. Subirse a una trajinera en Xochimilco y navegar por los canales del lago de Texcoco es una experiencia para todos los sentidos: chinampas llenas de colores, antojitos mexicanos, tequila y mariachi, todo mientras disfrutas del paseo.  

México
Oaxaca

Dicen que la verdadera cultura mexicana se esconde en Oaxaca. Platillos milenarios, tesoros coloniales, ruinas precolombinas, alebrijes, telares, museos, folclor y fiestas típicas son parte del sabor único de este estado, donde todas las épocas históricas de México conviven. En Oaxaca, la comida es todo un tema. Para darte una idea, este lugar es nombrado la "tierra de los siete moles”, gracias a sus legendarias salsas hechas con docenas de ingredientes, entre ellas el cacao. El mezcal es endémico de Oaxaca y se le considera una bebida mística y extraordinaria, que se debe tomar con respeto. En palabras de Gustavo Muñoz, el mezcal “despierta el espíritu, calma el desamor, estimula la imaginación, borra resentimientos, acompaña la soledad y hace que el mundo se vea mejor”. El encanto y la tranquilidad de esta región contrasta con paisajes que deslumbran y atraen a viajeros de todos lados con sus playas, montañas exuberantes, lagunas fluorescentes y ecoturismo. La ciudad más importante de este estado es reconocida como la capital culinaria de México, gracias al contraste y la riqueza que ofrecen sus mercados tradicionales y sus sofisticados restaurantes de 5 estrellas. Los moles, las tlayudas, el tasajo, los tamales, la cecina, los quesos… platillos que son un beso de sabor. El centro histórico de Oaxaca de Juárez fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. El zócalo, la catedral basílica, el ex convento de Santo Domingo, la Iglesia de los Jesuitas, la Capilla del Rosario, el Templo de San Agustín y el Teatro Macedonio Alcalá, son parte del esencia colonial de esta ciudad.  Puerto Escondido.- El surfers paradise mexicano, donde el relax playero manda. Este no es el típico destino de playa. En Puerto Escondido, todo parece tener un ritmo distinto. Sus olas gigantes atraen a surfistas de todo el mundo, pero también es un destino para practicar buceo, snorkel y pesca deportiva. Aquí, una gran opción para comer es ir al mercado y comprar ingredientes frescos para cocinar. Si quieres salir en la noche, en Zicatela hay bares con música, algunos de ellos montados sobre la arena y con vista a la playa, para disfrutar al máximo la vida del Pacífico. Huatulco.- Uno de los mejores lugares para disfrutar Oaxaca, con bahías rodeadas de acantilados y montañas. Cada rincón tiene su propia magia, por lo que vale la pena recorrer todas sus playas. Si te gusta el mar, Huatulco es para ti. Y si te gustan los deportes acuáticos extremos, lo amarás. Aquí se practica snorkel, windsurfing, jet ski y vela.