Dicen que la verdadera cultura mexicana se esconde en Oaxaca. Platillos milenarios, tesoros coloniales, ruinas precolombinas, alebrijes, telares, museos, folclor y fiestas típicas son parte del sabor único de este estado, donde todas las épocas históricas de México conviven.
En Oaxaca, la comida es todo un tema. Para darte una idea, este lugar es nombrado la "tierra de los siete moles”, gracias a sus legendarias salsas hechas con docenas de ingredientes, entre ellas el cacao. El mezcal es endémico de Oaxaca y se le considera una bebida mística y extraordinaria, que se debe tomar con respeto. En palabras de Gustavo Muñoz, el mezcal “despierta el espíritu, calma el desamor, estimula la imaginación, borra resentimientos, acompaña la soledad y hace que el mundo se vea mejor”.

El encanto y la tranquilidad de esta región contrasta con paisajes que deslumbran y atraen a viajeros de todos lados con sus playas, montañas exuberantes, lagunas fluorescentes y ecoturismo. La ciudad más importante de este estado es reconocida como la capital culinaria de México, gracias al contraste y la riqueza que ofrecen sus mercados tradicionales y sus sofisticados restaurantes de 5 estrellas. Los moles, las tlayudas, el tasajo, los tamales, la cecina, los quesos… platillos que son un beso de sabor.

El centro histórico de Oaxaca de Juárez fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. El zócalo, la catedral basílica, el ex convento de Santo Domingo, la Iglesia de los Jesuitas, la Capilla del Rosario, el Templo de San Agustín y el Teatro Macedonio Alcalá, son parte del esencia colonial de esta ciudad. 

Puerto Escondido.- El surfers paradise mexicano, donde el relax playero manda. Este no es el típico destino de playa. En Puerto Escondido, todo parece tener un ritmo distinto. Sus olas gigantes atraen a surfistas de todo el mundo, pero también es un destino para practicar buceo, snorkel y pesca deportiva. Aquí, una gran opción para comer es ir al mercado y comprar ingredientes frescos para cocinar.

Si quieres salir en la noche, en Zicatela hay bares con música, algunos de ellos montados sobre la arena y con vista a la playa, para disfrutar al máximo la vida del Pacífico.

Huatulco.- Uno de los mejores lugares para disfrutar Oaxaca, con bahías rodeadas de acantilados y montañas. Cada rincón tiene su propia magia, por lo que vale la pena recorrer todas sus playas. Si te gusta el mar, Huatulco es para ti. Y si te gustan los deportes acuáticos extremos, lo amarás. Aquí se practica snorkel, windsurfing, jet ski y vela.