En el río San Lorenzo se encuentra un archipiélago conocido como Mil Islas (sí, de ahí proviene el famoso aderezo para ensaladas), el lugar ideal para desconectarte de todo. La mejor forma de observar sus castillos, reservas ecológicas y casas privadas es a bordo de un velero o de un pequeño crucero guiado. El castillo Boldt, una isla con forma de corazón, es uno de los puntos más famosos del recorrido.