La famosa isla es conocida por los paisajes de Fira, con sus encantadoras casas blancas de puertas azules y sus vistas increíbles al mar. Además de pasear por sus callejuelas empedradas y contemplar el volcán, puedes irte de compras, ir a restaurantes y centros nocturnos, dar un paseo en barco, conocer museos y
monumentos o, ¿por qué no?, dar un paseo en burro.