Aquí encontrarás la famosa torre inclinada. Subir por ella y sentir el efecto de la inclinación es algo digno de vivirse. Esta torre en realidad es el campanario de la Catedral de Santa María de Asunta, que por cierto es hermosa. En esta ciudad también puedes ir a la Piazza dei Cavalieri, la calle Borgo Stretto en el centro y dar
un paseo por el río Arno al atardecer.