Aquí encontrarás tres facetas: la Roma antigua del Imperio, la de los católicos con la Ciudad del Vaticano, y la moderna, una de las capitales más importantes de Europa. Esta ciudad es como un museo al aire libre, puedes estar caminando por las calles, entre trattorias y tienditas, y de repente doblas la esquina y te
encuentras un monumento imponente. Los atractivos de cajón son la Fontana de Trevi, el Vaticano, el Coliseo y el Foro, pero hay mucho más para ver.