La capital jalisciense, conocida como "la Perla de Occidente", es cuna de muchos de los elementos del folklore mexicano: el mariachi, la charrería, el tequila y la danza del Jarabe Tapatío.

Además de ser la ciudad más grande después de la Ciudad de México, es un importante centro económico y cultural del país. Déjate enamorar por esta bella ciudad y comprueba si es verdad lo que dice la canción: "Guadalajara,
Guadalajara, tienes el alma más mexicana".

Pasear por el Centro Histórico es una increíble experiencia; acércate a la Plaza de Armas, disfruta de la arquitectura de la Catedral y pasea en los interiores del Teatro Degollado.

Para la mejor degustación de la comida local, sin duda El Parián en Tlaquepaque es el lugar indicado. En esta plaza encontrarás excelentes restaurantes, bares y cantinas a todas horas. Te recomendamos pedir unas cazuelas de tequila para acompañar unos taquitos de birria y, claro, no te olvides de probar las tortas ahogadas (sólo que con cuidado, porque sí pican).

Tonalá es el paraíso de las artesanías. Recorriendo su tianguis encontraras a más de 4,000 artesanos expertos técnicas como alfarería, herrería, papel maché, vidrio soplado, joyería entre otras.

En el Instituto Cultural Cabañas podrás ver de cerca más de 300 obras del famoso muralista José Clemente Orozco. Además, su impresionante arquitectura te dejará sin aliento.

Bosque los Colomos es un enorme punto verde escondido en la zona metropolitana. Te verás sumergido en sus más de 90 hectáreas de lagos y jardines de plantas, tanto endémicas como exóticas. No olvides pasear por el famoso jardín japonés.