Las señales de neón, los imitadores de Elvis, las apuestas, el Cirque du Soleil, las capillas para bodas express, hoteles que son atracciones por sí mismos. Las Vegas es una ciudad como ninguna otra, diseñada de principio a fin para ser un gran centro de entretenimiento, al estilo americano.

Olvídate de los museos, los monumentos y los paisajes. Esta ciudad es es sinónimo de fiesta, por eso, “lo que pasa en Las Vegas, se queda en Las Vegas”.

Recorrer Las Vegas es fácil y rápido, ya que prácticamente es una gran avenida donde hoteles y casinos se conectan por puentes de pasos peatonales y por autobuses que recorren Las Vegas Strip, como se conoce a este recorrido. 

Los hoteles-casino son toda una experiencia. Vale la pena que conozcas el Luxor con su pirámide de Giza, el New York New York con su montaña rusa, el París con su torre Eiffel, el Bellagio con su espectáculo de fuentes y el Caesar’s Palace con un estilo muy al Imperio Romano. En todos los hoteles también podrás encontrar una variedad de restaurantes y tiendas. Muchos de ellos tienen su propio teatro, donde podrás disfrutar de shows, musicales y conciertos. 

En el centro histórico, está Fremont Street, la famosa calle con cinco cuadras techadas, y hoteles y casinos viejos. Lo que sigue es Las Vegas Viejo, un lugar donde podrás ver a toda clase de artistas callejeros.

Si te gustan las compras, en Fashion Show Mall y Crystals hay tiendas como Macy's, Nordstrom, Bloomindale’s Dolce & Gabbana, Gucci, Hermes, Jimmy Choo, Prada, Versace. Pero también puedes conseguir buenas marcas a excelentes precios en el Premium Outlet y en el Outlet Center.

Si quieres hacer algo diferente, el Gran Cañón está cerca de Las Vegas. Puedes tomar un tour guiado, ir en autobús o incluso admirar esta maravilla natural desde un helicóptero.