Quebec te hará sentir en un verdadero cuento de hadas. La antigua ciudad amuralla esconde rincones históricos con más de 400 años de antigüedad. Te recomendamos en especial dar un paseo por el barrio Petit-Champlain, visitar Place Royale y el edificio del Parlamento, así como las colinas de Abraham.
Detente a admirar Château Frontenac, es nada más y nada menos que el hotel más fotografiado del mundo.