San Petersburgo es una ciudad puerto de Rusia en el mar Báltico. Fue la capital imperial por 2 siglos y la fundó en 1703 Pedro el Grande, tema de la icónica estatua del “Jinete de Bronce” de la ciudad. Sigue siendo el centro cultural de Rusia, con lugares como el ultramoderno Teatro Mariinsky, donde se presenta ópera y ballet, y el Museo Estatal Ruso que exhibe arte nacional, desde pinturas de íconos ortodoxos hasta obras de Kandinsky.

Su paisaje puentes, canales y  cúpulas, su maravillosa arquitectura, su atmósfera mágica y sus noches blancas hacen que sea una ciudad difícil de olvidar.

Si no tienes prisa, te recomendamos hacer el trayecto en el famoso Flecha Roja, un tren de lujo con todas las comodidades, que tarda 8 horas en hacer el recorrido.